CLARÍN NO MIENTE y LA NACIÓN TAMPOCO...


Lee con atención el siguiente articulo que copie para vos y si eres buen analizador, te darás cuenta de que las operaciones políticas no fueron inventadas para oponerse ni a este gobierno ni al de Alfonsin. Si Clarín no miente, quiero saber por que motivo afirmó que el baterista de Callejeros quemó a su esposa y después tuvo que desdecirse. Por qué Escribano le dijo a Kirchner que debía hacer lo que le sugerían o no duraría ni un año.
Esos tipos que hoy toman Stella Artois y hace 8 años no podían ni tomar un porrón de quilmes, dicen que nunca vieron nada peor que este gobierno. ¿Donde estaban entre el 89 y el 2001? ¿Dónde estaban en la época de la leche podrida de Vico, de los guardapolvos de Bauzá, cuándo Menem echó a su esposa y a su hija de la quinta presidencial con las cámaras de Canal 13 filmando el escándalo? ¿Vivian en Argentina cuando explotó la Embajada de Israel y la Amia? ¿Se acuerdan que se voló Fabricaciones Militares para esconder el contrabando de armas a Ecuador? Luego vino el embarque de armas a Croacia, países en guerra ambos, pero nuestros argentinos desmemoriados se olvidaron, de la misma manera que ni se acuerdan que Ibrahim Al Ibrahim, marido de Amira Yoma y de sus valijas voladoras, fue nombrado mediante un Decreto firmado por Duhalde en ejercicio de la presidencia mientras el cautivante Mendez estaba de viaje. Un personaje que ni siquiera hablaba castellano y que obtuvo su pasaporte en el día mediante un procedimiento limpio y legal a los ojos de mis amigos que en 2002 estaban el trueque y que hoy no soportan la tremenda corrupción y la mentira.

Eso si, soportan estoicamente que Duhalde diga que “quiere un gobierno para los que les gusta Videla y para los que no les gusta también” o para los que torturaban y los que no lo hacían. De la misma manera, dicen que no sabían que en el país desaparecía gente durante la época de la dictadura militar, esos señores que asaltaron el poder prometiendo luchar contra una guerrilla que ya estaba derrotada y que aprovecharon para tomar prisioneras a familias enteras, quitarle a los niños chiquitos para entregarlos alegremente en su circulo de amigos y entenados y, de paso, robar los bienes de las personas que luego corrian un destino de horror, tortura y muerte.

Pero los amigos están contentos ya que Clarín y Nación les dicen la verdad, tal cual se la decían en el pasado cuando ensalzaban a Cavallo, Corach y Kohan, gente honrada que jamás cometería un acto de corrupción. Y a Cavallo, que les dio el uno a uno y la licuadora en cuotas, lo aclamaban tanto los medios gráficos masivos y mis amigos también.

El conglomerado de amigos honrados e incorruptibles podían leer los habeas corpus que se publicaban en las paginas interiores de “Clarín”, “La Prensa Extranjera” y “La Nación Antiargentina”, pero ahora ya no recuerdan si leyeron algo o usaron el papel para envolver !

DEJENSE DE JODER!!!

Primeros apuntes históricos de la propaganda - Noam Chomsky (Fragmento de Los Guardianes de la Libertad)

Empecemos con la primera operación moderna de propaganda llevada a cabo por un gobierno. Ocurrió bajo el mandato de Woodrow Wilson. Este fue elegido presidente en 1916 como líder de la plataforma electoral Paz sin victoria, cuando se cruzaba el ecuador de la Primera Guerra Mundial. La población era muy pacifista y no veía ninguna razón para involucrarse en una guerra europea; sin embargo, la administración Wilson había decidido que el país tomaría parte en el conflicto. Había por tanto que hacer algo para inducir en la sociedad la idea de la obligación de participar en la guerra. Y se creó una comisión de propaganda gubernamental, conocida con el nombre de Comisión Creel, que, en seis meses, logró convertir una población pacífica en otra histérica y belicista que quería ir a la guerra y destruir todo lo que oliera a alemán, despedazar a todos los alemanes, y salvar así al mundo. Se alcanzó un éxito extraordinario que conduciría a otro mayor todavía: precisamente en aquella época y después de la guerra se utilizaron las mismas técnicas para avivar lo que se conocía como Miedo rojo. Ello permitió la destrucción de sindicatos y la eliminación de problemas tan peligrosos como la libertad de prensa o de pensamiento político. El poder financiero y empresarial y los medios de comunicación fomentaron y prestaron un gran apoyo a esta operación, de la que, a su vez, obtuvieron todo tipo de provechos.
Entre los que participaron activa y entusiásticamente en la guerra de Wilson estaban los intelectuales progresistas, gente del círculo de John Dewey Estos se mostraban muy orgullosos, como se deduce al leer sus escritos de la época, por haber demostrado que lo que ellos llamaban los miembros más inteligentes de la comunidad, es decir, ellos mismos, eran capaces de convencer a una población reticente de que había que ir a una guerra mediante el sistema de aterrorizarla y suscitar en ella un fanatismo patriotero. Los medios utilizados fueron muy amplios. Por ejemplo, se fabricaron montones de atrocidades supuestamente cometidas por los alemanes, en las que se incluían niños belgas con los miembros arrancados y todo tipo de cosas horribles que todavía se pueden leer en los libros de historia, buena parte de lo cual fue inventado por el Ministerio británico de propaganda, cuyo auténtico propósito en aquel momento —tal como queda reflejado en sus deliberaciones secretas— era el de dirigir el pensamiento de la mayor parte del mundo. Pero la cuestión clave era la de controlar el pensamiento de los miembros más inteligentes de la sociedad americana, quienes, a su vez, diseminarían la propaganda que estaba siendo elaborada y llevarían al pacífico país a la histeria propia de los tiempos de guerra. Y funcionó muy bien, al tiempo que nos enseñaba algo importante: cuando la propaganda que dimana del estado recibe el apoyo de las clases de un nivel cultural elevado y no se permite ninguna desviación en su contenido, el efecto puede ser enorme. Fue una lección que ya había aprendido Hitler y muchos otros, y cuya influencia ha llegado a nuestros días. …”


El control de los medios de comunicación* (Fragmento)
Por: Noam Chomsky

“El papel de los medios de comunicación en la política contemporánea nos obliga a preguntar por el tipo de mundo y de sociedad en los que queremos vivir, y qué modelo de democracia queremos para esta sociedad. Permítaseme empezar contraponiendo dos conceptos distintos de democracia. Uno es el que nos lleva a afirmar que en una sociedad democrática, por un lado, la gente tiene a su alcance los recursos para participar de manera significativa en la gestión de sus asuntos particulares, y, por otro, los medios de información son libres e imparciales. Si se busca la palabra democracia en el diccionario se encuentra una definición bastante parecida a lo que acabo de formular.
Una idea alternativa de democracia es la de que no debe permitirse que la gente se haga cargo de sus propios asuntos, a la vez que los medios de información deben estar fuerte y rígidamente controlados. Quizás esto suene como una concepción anticuada de democracia, pero es importante entender que, en todo caso, es la idea predominante. De hecho lo ha sido durante mucho tiempo, no sólo en la práctica sino incluso en el plano teórico. No olvidemos además que tenemos una larga historia, que se remonta a las revoluciones democráticas modernas de la Inglaterra del siglo XVII, que en su mayor parte expresa este punto de vista. En cualquier caso voy a ceñirme simplemente al período moderno y acerca de la forma en que se desarrolla la noción de democracia, y sobre el modo y el porqué el problema de los medios de comunicación y la desinformación se ubican en este contexto.



ESTELA LÓPEZ
estela.comex@gmail.com

 

 

 
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Febrero de 2010