El hidrógeno y su historia

El hidrógeno es uno de los elementos mas sorprendentes del sistema periódico, su primer representante, el mas ligero de los gasas existentes. El elemento cuyo descubrimiento llegó a convertirse en la llave para la solución de muchos problemas de la teoría química. El elemento cuyo átomo, al perder su único electrón valente, llega a convertirse en protón "desnudo". Y por eso la química del hidrógeno, a su manera, es la única química de la partícula elemental.
En una ocasión D. I Mendeleév califico al hidrógeno, como el mas típico de los elementos típicos (en este grupo él incluía los elementos de los períodos cortos del sistema), pues precisamente, el hidrógeno abre la serie natural de elementos químicos.
Y un elemento tan sorprendente es fácil de obtener en cualquier laboratorio escolar sin gran dificultad, por ejemplo por acción del ácido clorhídrico sobre virutas de zinc. Ya en tiempos remotos, cuando la química no era una ciencia, cuando los alquimistas trabajaban para la obtención de la pera filosofalya enonces eran conocidos ácidos como el clorhídrico, sulfúrico y nítrico, y eran conocidos algunos metales, por ejemplo, el hierro y el zinc. En otras palabras, en manos del hombre se encontraban todos los componentes que engendran el hidrógeno en el curso de la interacción. Era necesaria solo una ocasión. En los siglos XVI - XVIII se dieron tantas ocasiones. Muchas veces las investigaciones observaban como, por ejemplo, Bajo la influencia del ácido sulfúrico sobre las virutas de hierro se formaban burbujas de gas, una especie de aire inflamable. Entre los que lograron observar el desprendimiento de la esopecie enigmática del aire, estaba el célebre científico ruso M. V. Lomonósov. En 1745 él escribio una tesis bajn el nombre "Sobre el brillo metálico". En esa oportunidad encontramos las palabras siguientes: "Al disolver un metal no precioso, especialmente hierro, en alcoholes acídicos, del orificio del frasco se escapa un vapor inflamable..."* (Según la terminología de aquellos tiempos, los ácidos se denominaban alcoholes acídicos). Por consiguiente M. V. Lomonósov observaba el hidrógeno. Pero si contnuáramos la frase interrumpida por los puntos suspensivos, leeríamos "...el cual representa... el flogisto". Al disolverse en ácido el metal desaparecía. Como resultado se desprendía el principió inflamable. el vapor inflamable. sería muy cómodo suponer que en el curso de la disolución el metal pierde el flogisto, todo se enmarca bien en la teoría del flogisto.
Aquí en nuestra narración, por primera vez aparece el admirable científico ingles H. Cavendish, un excelente experimentador y una persona fantásticamente devota de la ciencia. H. Cavendish nunca tenía prisa por publicar los resultados de sus trabajos, y a veces pasaban varios años antes de que aparecieran sus artículos. Por eso es difícil comunicar la fecha exacta en que el científico observó y describio la obtención del aire inflamable. solo se conoce que este trabajo, realizado dentro del marco de la química neumática, se denominaba: "experimentos con el aire artificial" y fue publicado en 1766. También se puede suponer que fue realizado bajo la influencia de J. Black. H. Cavendish se interesó por el aire fijo y decidió comprobar ¿existen o no otras especies de aire artificial? Así el científico denominaba una especie del aire que contenían las sustancias en estado combinado y que se puede obtener de ellos de una manera artificial. H. Cavendish sabía que el aire inflamable había sido observado más de una vez. el mismo lo obtuvo por el mismo método bajo la acción del ácido sulfúrico y clorhídrico sobre el hiero zinc y estaño, pero, quizás, era el primero que se cercioró definitivamente que en todas las ocasiones se había formado una misma especie de aire, elo aire inflamable. Y H. Cavendish, el primero de los investigadores llego a laidea de la originalidad del aaire inflamable. Como flogista H. Cavendish podía interpretar su naturaleza unívocamente. Al igual que M. V. Lomonósov, el consideraba que el hidrógeno futuro era el flogisto. Al estudiar y al describir las propiedades del aire inflamable, él creía que investigaba las propiedades del flogisto. Luego H. Cavendish creía que los distintos metales contienen aire inflamable en distintas proporciones. Pues al aire fijo de j. Black se le añadió el aire inflamable de H. Cavendish. Examinando las cosas mas estrictamente, ninguno de los científicos descubrió nada nuevo. Cada uno sacó unas conclusiones determinadas de las observaciones anteriores. Pero estas conclusiones representaban un paso esencial en el desarrollo del conocimiento humano.
El aire fijo y el inflamable diferían del aire fijo y entre sí. El aire inflamable sorprendía por su ligereza. H. Cavendish se convenció de que el flogisto desprendido por él tenía masa. El científico fue el primero en establecer la magnitud cuantitativa para caracterizar los distintos gases, la densidad. Considerando la densidad del aire como unidad, H. Cavendish obtuvo 0,09 para el aire inflamable, y 1,57 para el fijo. Pero, con lo mismo, el experimentador H. Cavendish se encontraba en contradicción con el flogista H. Cavendish. Si el aire inflamable tenía una masa positiva, entonces no existía posibilidad alguna de consiederarlo como flogisto puro. en otra ocasión los metales, al perder el aire inflamable, tendrían que perder parte de su masa. Para salvar la situación, H. Cavendish expuso la hipótesis de que el aire inflamable era una composición de flogisto con agua. Como se hizo claro mas tarde el sentido de esta hiótesis consistía en aparecer, al fin, en la composición del aire inflamable el hidrógeno.

De aquí se desprende una deducción completamente evidente para nosotros: al igual que sus predecesores, H. Cavendish no comprendió la naturaleza del aire inflamable, a pesar de que lo pesó, describió sus propiedades y lo creía por una especie independiente de aire artificial. En una palabra, sin sospecharlo H. Cavendish estudiaba su flogisto como si estudiara un elemento químico nuevo. Pero a H. Cavendish no se le ocurrió la idea de que el aire inflamable era un elemento químico gaseoso. demasiado firmes resultaban los hierros de la concepción del flogisto. Y aún después de convencerse de que las propiedades reales del aire inflamable se contradecían con ésta, el recurría a la ayuda de una hipótesis salvadora y falsa al mismo tiempo.
Por eso hablando estrictamente, la frase "el hidrógeno fue descubierto en 1766 por científico inglés H. Cavendish" no tiene ningún sentido, H. Cavendish sólo describió con mas detalles y de manera mas comprensible los procedimientos de obtención y las propiedades del aire inflamable en comparación con sus predecesores. sin embargo "desconocía lo que hizo". La naturaleza elemental del aire inflamable quedó fuera de su comprensión. Pero eso no era culpa de H. Cavendish: simplemente la química aún no estaba bastante madura para semejante comprensión. Transcurrieron muchos años, antes de que el hidrógeno llegó a ser, al fin, hidrógeno y obtuvo su significado verdadero en la química.
el nombre latino "hydrogenium" el hidrógeno lo obtuvo partiendo de las palabras griegas "hydor" y "gennan" que significaban engendrar el agua. fue propuesto por A. Lavoisier en 1779 una vez establecida la composición del agua. El símbolo H fue propuesto por J- Berzelius. El hidrógeno es un elemento asombroso en el sentido de que sus isótopos se distinguen por sus propiedades físicas y químicas. A su tiempo ésta distinción permitía a algunos científicos considerar los isótopos de hidrógeno como elento0s independientes y buscar para ellos lugares especiales en el sistema periódico. Por eso la historia del descubrimiento, de los isótopos del hidrógeno presenta un interés especial, convirtiéndose en una continuación particular de la historia del descubrimiento del elemento.
Los científicos intentaron sin resultado descubrir los isótopos de hidrógeno en los años veinte de nustro siglo² y poco a poco se llegó a formar la opinión de que el hidrógeno no tiene isótopos. En 1931 fue expresada una hipótesis según la cual en el hidrógeno existe un isótopo pesado con el número de masa 2. Puesto que la masa de éste último debe superar la de su compañero ligero dos veces, los científicos intentaron separar el hidrógeno pesad por métodos físicos. En 1932 los norteamericanos H. Urey, F. Brickweede y H. Murphy realizaron la evaporación del hidrógeno líquido y en el residuo encontraron por el método espectroscópico el buscado isótopo pesado. En la atmósfera se encontraron solamente en 1941. El nombre "deuterio" procede de la palabra griega "déuterus" que signifca "el otro, el segundo". El siguiente isótopo, con el número de masa 3 es el tritio (partiendo de la palabra griega "tritos", el tercero) el cual, es radiactivo y fue descubierto en 1934 en Inglaterra por M. Oliphant, P. Hartec y E Rutherford. El nombre protio se aseguró para el isótopo principal del hidrógeno. es el único caso en que los isótops de un mismo elemento tienen nombres y símbolos distintos (H, D y T). La porción del protio en el hidrógeno ordinario es del 99,99 %, el resto, lo constituye el deuterio con trazas ínfimas de tritio.

 

Fragmento de: ------------------------------------------------------------------------------------------------------------Cómo fueron descubiertos los elementos químicos, -D. N. Trifonov y V. D. Trifonov

Continuará....

 
 

 

Septiembre de 2008